
En las procesiones de Corpus Christi se usan algunos objetos para cubrir la custodia con el Santísimo Sacramento.
En primer lugar está la umbrela, que es una especie de paraguas de tela y bordados finos, con la que se cubre a la Eucaristía en los traslados cortos y los que son dentro de una iglesia.

En segundo lugar está el palio, que es un paño rectangular sostenido por varas, que suele estar ricamente bordado en su parte superior así como en sus caídas, que se llaman bambalinas.
La palabra palio tiene otros dos significados en el ámbito litúrgico. Por una parte, es el ornamento de lana que usan sobre sus hombros los arzobispos. Por la otra, es el lienzo con el que se cubre el cáliz durante la misa para evitar que caiga polvo o entren insectos. En este último caso también se le llama palia.

Finalmente, el Santísimo puede ser trasladado en un baldaquino, que es una estructura de madera o de metal formado por columnas en las que descansa un techo o dosel, en medio de la cual se coloca la custodia.

